De esta manera,
la ciudad fue recuperando
poco a poco
sus desfiles procesionales
y sus tradiciones.
La recuperación
de la Semana Santa de Guadix
fue posible gracias al trabajo
la fe y la constancia
de muchas personas
y hermandades.

La Semana Santa comenzaba
con la procesión de las camareras
de la Dolorosa
el mismo Viernes de Dolores.
Después seguían
otras procesiones importantes
a lo largo de la semana.
El Domingo de Ramos
salía La Borriquilla,
conocida como
la procesión de los niños.
El Lunes Santo
hacía estación de penitencia
el Cristo de la Misericordia.
El Martes Santo
salía la Virgen de la Esperanza.
El Miércoles Santo
procesionaba San Juan Evangelista.
El Jueves Santo
salía Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Esa misma noche
también hacía
su estación de penitencia
el Santísimo Cristo de la Luz.
El Viernes Santo por la mañana
el Cristo de la Luz volvía a salir
y en parte del recorrido
se unía a la Virgen de los Dolores.
Por la tarde del Viernes Santo
salía la Hermandad Sacramental
del Santo Sepulcro.

A las cofradías más antiguas,
como el Cristo de la Luz,
el Santo Sepulcro,
San Juan Evangelista,
a Soledad y el Nazareno
se unieron otras más nuevas.
Entre ellas estaban
el Cristo de la Flagelación,
la Esperanza, las Lágrimas,
La Borriquilla,
el Descendimiento
y tiempo después
el Cristo de los Favores.
Poco a poco,
las procesiones fueron recuperando
su lugar en las calles de Guadix.

Gracias a todo este esfuerzo,
la Semana Santa de Guadix
pudo volver a celebrarse.
Un momento muy importante
fue la creación
de la Federación de Cofradías
de Semana Santa,
el 14 de febrero de 1954.
Esta federación
fue aprobada por el obispo
Rafael Álvarez Lara.
La Federación ayudó mucho
a organizar y dar impulso
a la Semana Santa.
Entre sus iniciativas
estuvieron el Vía Crucis
de Cuaresma,
el concurso de carteles,
el Pregón de Semana Santa
y la procesión de la Borriquilla
el Domingo de Ramos.

Después de la guerra,
varias personas trabajaron
con mucho esfuerzo
para recuperar
la Semana Santa de Guadix.
Uno de los más importantes
fue Simón Reyes-Troyano Campiña.
Él ayudó especialmente
en la recuperación
de la Cofradía de los Dolores
y del Cristo de la Misericordia.
Por otro lado,
otras personas trabajaron
para reorganizar
la Hermandad Sacramental
del Santo Sepulcro.
También colaboraron los cofrades del Cristo de la Luz y del Nazareno.

Otras imágenes
muy queridas por el pueblo
tuvieron que ser reconstruidas
o hechas de nuevo.
El Cristo de la Luz se reconstruyó con restos de la imagen antigua.
La Virgen de los Dolores
rehizo su rostro
con restos de la antigua imagen
de la Virgen de las Angustias.
La cofradía del Nazareno
“El Llavero” tuvo que encargar
una nueva imagen.
El escultor Amadeo Ruiz Olmo realizó una nueva imagen
para la Virgen de la Soledad.
También Antonio Castillo Lastrucci realizó la nueva imagen
de la Virgen de las Lágrimas.

Solo se salvaron algunas imágenes.
Entre ellas estaban
el Cristo de la Flagelación,
la Virgen de la Humildad,
el Señor de la Paciencia
y el Cristo de la Misericordia.

Después de la Guerra Civil,
la Semana Santa de Guadix
tuvo que empezar casi desde cero.
La guerra causó muchos daños.
Se destruyeron muchas imágenes de gran valor artístico.
Entre las obras perdidas
había imágenes de autores
muy importantes,
como Pablo de Rojas,
Alonso Cano, los Mora
o Torcuato Ruiz del Peral.

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