El color blanco
parece un color sencillo.
Muchas personas piensan
en la pureza, la luz y lo limpio.
Pero en la liturgia,
que son las normas de la Iglesia
sobre cómo se deben hacer
las celebraciones religiosas,
el color blanco
tiene un sentido más profundo.
Anuncia la victoria de Cristo.
Habla de la resurrección,
de la fiesta y de la alegría.
Es una alegría
que es real,
y no depende de los sentimientos.
La vida ha vencido a la muerte.
El blanco es uno de los colores litúrgicos más importantes
de la Iglesia católica.
Se usa en celebraciones
muy importantes de la fe cristiana.
Por ejemplo:
la Resurrección del Señor
la Navidad
la Epifanía
la Ascensión
También se usa en fiestas
de la Virgen María
y de los santos
que no murieron como mártires.
El blanco es el color de la gloria,
el color de la santidad
y del triunfo de la gracia de Dios.
Otros colores,
como el rojo, el morado o el verde,
se usan en tiempos de esfuerzo, espera o crecimiento.
En cambio,
el blanco se reserva
para los días de alegría completa.
En esos días,
la Iglesia se viste de fiesta,
como una esposa preparada
para encontrarse con su esposo.
El blanco brilla
en las celebraciones grandes.
Nos recuerda que,
en Cristo,
todo ha sido hecho nuevo.
El color blanco
